May Lee Cosas

Empatía con los fantasmas (Muchas vueltas de tuerca)

Título: «The Accursed Inhabitants of House of Bly»

[SPANISH NOT FOUND]

¿»Los habitantes malditos de la casa Bly»?

Autor: Joyce Carol Oates

Año de publicación: 1992

Empatía con los fantasmas

SINOPSIS

Tras su muerte, los fantasmas de Jessel y Quint vagan por Bly, aferrados a Miles y Flora, los niños que todavía viven. Desde su propia descomposición física y emocional, recuerdan cómo fueron expulsados y condenados por la moral victoriana que regía la casa.

RESEÑA de «Los habitantes malditos de la casa bly»

(Me he inventado la traducción del título porque no lo he encontrado en español por ninguna parte.)

«The Accursed Inhabitants of the House of Bly», incluido en la antología de Oates Haunted: Tales of the Grotesque, es una reinterpretación directa de Otra vuelta de tuerca de Henry James. Así que esto es parte de mi proyecto «Muchas vueltas de tuerca», con el que quiero explorar todas las relecturas de esta historia que me sea posible.

Si hay algo que Joyce Carol Oates sabe hacer, es obligarte a empatizar con personajes con los que parece imposible hacerlo. Me dejó esto claro cuando leí Una hermosa doncella (A Fair Maiden, 2010) y este relato no ha sido menos.

Dado que solo son 28 páginas de relato y encima se basa en otro libro, sería casi imposible explicar algo con profundidad sin spoilers, así que esta es una reseña con spoilers.

Si no conoces la historia original y no quieres que te la estropee, este es un buen momento para salir de aquí.

En este relato, la autora opta por dar luz al elemento que James deja lleno incertidumbre: la existencia de los fantasmas. Y a partir de ahí reconstruye la historia desde un ángulo opuesto al original, con una reinterpretación tan atrevida como perturbadora.

NARRACIÓN Y ESTILO

La narración pasa al punto de vista de los fantasmas que conocimos a través de la institutriz asustada en Otra vuelta de tuerca. Al hacerlo así, el relato cambia de raíz la gracia principal del original, que consistía en no saber si en realidad hay fantasmas o no.

Mantiene la atmósfera sombría, pero abandona a la narradora anterior a su propia suerte y la sustituye por las voces de los personajes que vagan por las entrañas de la mansión.

El estilo de Oates es más directo y accesible que el de James, pero no por ello menos elegante. Ignora las digresiones que ralentizan la novela victoriana y se centra en los momentos clave de la historia, explorando los encuentros entre vivos y muertos, los silencios y los vínculos que unen a los habitantes de Bly.

El relato sigue a los fantasmas más allá de la muerte, entre sótanos, jardines y catacumbas, mientras intentan entender qué los mantiene en Bly.

PERSONAJES reimaginados

Lo más original del relato es la manera en la que Oates reconfigura a los fantasmas, Miss Jessel y Peter Quint. Lejos de ser los demonios acecha-niños que la institutriz creía estar viendo, aquí los vemos como personajes trágicos y humanos. Tienen motivos para actuar como lo hacen al encontrarse muertos y perdidos en su encadenamiento emocional a la casa y a los niños.

Jessel, que era la institutriz previa a la que conocemos en la novela original, tras haberse suicidado, está atormentada porque echa de menos a Flora. Con graves necesidades afectivas intenta volver a acercarse a la niña a la que tanto llegó a querer.

Quint, más ambiguo, oscila entre la culpa y el deseo de reparar lo irreparable. Ambos están «malditos», pero no en el sentido que la moral victoriana pretendía, sino por un amor imposible de abandonar.

Su relación, marcada por la pasión y la desgracia, se entrelaza con la vida de Miles y Flora, que aquí dejan de ser víctimas pasivas, para ser personajes también «malditos», en este caso por la desatención, la soledad y las carencias afectivas.

En contraposición, Oates invierte también a los villanos. El amo de Bly aparece como un hipócrita incapaz de hacerse cargo de sus sobrinos. Y la institutriz, por su parte, es descrita como una fanática a la que le falta un hervor; una figura casi caricaturesca cuya obsesión moral roza la locura.

Empatía con los fantasmas

TEMAS

Oates explora la idea de estar maldito, de ser un fantasma, no como castigo divino, sino como consecuencia inevitable del amor y la pérdida. Jessel, Quint y los propios niños aparecen atrapados en sus dinámicas emocionales, regidas por la represión social y la tragedia.

La autora despliega un relato profundamente humano de los fantasmas, cuestionando la moralidad que los condena y mostrando que su verdadera maldición es el afecto que no pueden dejar atrás.

Al mismo tiempo, critica la rigidez victoriana que cubre Otra vuelta de tuerca. Donde Henry James plantea sospechas y silencios, Oates ilumina lo reprimido: la hipocresía del señor de la casa, el fanatismo obsesivo de la nueva institutriz o la soledad de unos niños que no tienen con quién llorar.

LO BUENO Y LO MALO

Lo único «negativo» de este relato es que elimina por completo la ambigüedad que hace brillar a Otra vuelta de tuerca. En este relato no hay misterio, sutileza, ni ambigüedad, aunque a mí me parece un precio muy pequeño a pagar por todo los que Joyce Carol Oates aporta.

A cambio, expande este universo. En él mantiene la atmósfera gótica y añade compasión hacia los fantasmas, convirtiéndolos en algo más que los monstruos que aparecen de fondo.

De esta forma, Joyce Carol Oates amplifica y subvierte una de las obras más célebres de terror literario. Con una lectura que denuncia la represión y reivindica la compasión hacia los que la sociedad tachó como depravados.

El mayor acierto del relato es precisamente esta audacia con la que Oates invierte por completo los puntos de vista. Consigue convertir a los fantasmas en seres conmovedores. Con una mezcla de deseo y culpa, los rehace, dándole una nueva lectura y una nueva profundidad a una historia que ya creíamos conocer.

EN CONLUSIÓN

«Los habitantes malditos de la casa Bly» es una reinterpretación valiente, lúgubre y emotiva del clásico de Henry James. Desafía la ambigüedad del original sin intención de sustituirlo, sino de dialogar con él. Lo contradice y lo ilumina desde la perspectiva de los fantasmas.

Es un texto fascinante e incómodo que mira con compasión a los que la historia ha llamado «monstruos». Si te gusta Otra vuelta de tuerca, este es un relato de lectura obligatoria, aunque pierda la ambivalencia de la novela de James.

Empatía con los fantasmas

··· Esta es una reseña del relato leído en inglés ···

La próxima publicación de «Muchas vueltas de tuerca» será sobre la película de 1961, The Innocents. (Que debería llamarse Los inocentes en castellano, pero decidieron «traducirla» como Suspense.) Para no perdértelo, suscríbete a mi lista de correo para recibir un email mensual con el resumen de las últimas publicaciones. 💌

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