Entre las 60 películas de terror estrenadas en 2024 que vi, Heretic fue una de las 9 que entraron como favoritas en mi ranking (puedes ver aquí cuáles fueron las demás y aquí las que no me gustaron).
El terror religioso suele aparecer en un número reducido de contextos; normalmente abundan las historias con monjas y conventos, las iglesias oscuras y los exorcismos. Heretic (A24, 2024) se aleja de las tendencias del subgénero para explorar la religión desde un ángulo más humano, con terror psicológico cubierto por un fuerte tinte filosófico.
Está escrita y dirigida por Scott Beck y Bryan Woods, los mismos detrás del guion de Un lugar tranquilo (A Quiet Place, 2018) y directores de Haunt (2019, un slasher que me gusta mucho porque es bastante original), la película apuesta por un terror más cerebral, asfixiante y lleno de dudas existenciales, con un Hugh Grant en un papel tan desconcertante como magnético.
DIRIGIDA POR: Scott Beck y Bryan Woods.
PROTAGONIZADA POR: Sophie Thatcher, Chloe East y Hugh Grant.
GÉNERO: terror, thriller.
SINOPSIS
Dos misioneras mormonas intentan predicar a un hombre de mediana edad que las invita a entrar en su casa, asegurándoles que su esposa está preparando tarta de arándanos en la cocina.
El tema principal de Heretic es la fe, la necesidad de certeza y el peligro de lo desconocido. Tiene un comienzo pausado, pero es interesante desde el principio. La primera parte de la película es puro diálogo, una conversación sobre religión con la que las dos chicas empiezan a sentir una profunda incomodidad que se traslada al espectador.
Cuando la trama se acelera en la segunda mitad, lo hace sin perder su tono opresivo, convirtiendo cada revelación en un golpe desconcertante. La película recuerda en lo temático a Martyrs (2008), aunque esta está lejos de parecerse a Heretic en cómo lo lleva a cabo. Aquí el terror está en lo invisible y la verdadera protagonista es la tensión palpable que envuelve a los tres personajes.
Gran parte de la fuerza de Heretic está en lo visual. El diseño de decorados y la paleta de colores se convierten en una extensión del relato. Las habitaciones de la película, perfectamente diseñadas para inducir esa sensación de peligro latente; la iluminación, sombría y atmosférica; y los tonos fríos y nada saturados que lo cubren todo, refuerzan esa sensación de inquietud persistente que acompaña cada plano. A24, con sus aciertos y tropiezos, vuelve a dejar claro que si algo sabe hacer es cuidar la estética de sus películas.
Las actuaciones de los tres personajes brillan en su propio registro, pero Hugh Grant brilla un poco extra. Fue nominado a los Golden Globes, BAFTA y Critics’ Choice Awards por este papel. Encarna a esta figura perturbadora que va más allá del ateo enfadado posteando en reddit y no es solo sobre un hombre creepy siendo creepy, sino que su personaje es, en esencia, la personificación psicopática de la eterna duda existencial humana y la incomodidad ante lo desconocido.
Grant, muy lejos de sus tiempos de comedia romántica, parece haber encontrado su lugar en los papeles inquietantes. Ojalá sea un caso como el de Nicholas Cage, que está sin duda en la mejor fase de su carrera actualmente, haciendo papeles rarísimos en mucho y muy bueno cine de terror. Convertirme en fan de Cage es algo que nunca vi venir y que no deja de sorprenderme, cruzo los dedos por que ocurra lo mismo con Grant.

Con un último acto inesperado, Heretic va desdibujando los límites entre realidad y creencia, haciendo que cada revelación sea tan desconcertante como inevitable. Consiguió hacerme dudar de la realidad tanto como a sus personajes, si no más.
Es una película previsible en el sentido de que todo el tiempo sabemos que algo va a ir mal, pero consigue mantenerte alerta porque es difícil prever cómo va a ir mal exactamente.
Con eso y todo, no es perfecta. Su mayor defecto es quizás que lo explicativa que es. Te da todas las respuestas masticadas y en bandeja, cerrando todos los hilos sin dejar espacio a la interpretación personal. Ese exceso de clarificación le quita parte de lo bonito del misterio y le resta fuerza a la historia.
En pocas palabras
Heretic es una de las propuestas más originales dentro del terror religioso de los últimos años. La intriga hacia lo desconocido y su desarrollo asfixiante crean una sensación de peligro constante. No busca sobresaltos baratos ni escenas viscerales (en exceso), sino un terror psicológico que te mantiene en vilo y logra hacerte dudar de lo real tanto como a sus protagonistas. Con un diseño visual impecable, una atmósfera sofocante y un Hugh Grant en estado de gracia, la película se convierte en una experiencia tan incómoda como estimulante, que sigue resonando después de los créditos finales.
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